
domingo, 16 de agosto de 2009
martes, 28 de julio de 2009
NUEVA ASPIRANTE A SOCIA
lunes, 13 de julio de 2009
NUEVOS SOCIOS
Queridos/as socios/as:
En este apartado, vamor a ir exponiendo las solicitudes de los nuevos/as socios/as, que desean incorporarse a nuestra familia de 7 días en la Gloria.
A partir de la publicación de la solicitud, contáis con 10 días naturales para que en el caso de que alguno de vosotros tengáis alguna razón para la no incorporación del aspirante, me lo comunique via email.
Si no existe ninguna objeción, a partir del día siguiente a la finalización del plazo, el nuevo/a socio/a recibirá un correo electrónico nuestro, confirmándole su admisión.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 13 de julio de 2009
FECHA FINAL DE PUBLICACIÓN: 23 de julio de 2009
En este apartado, vamor a ir exponiendo las solicitudes de los nuevos/as socios/as, que desean incorporarse a nuestra familia de 7 días en la Gloria.
A partir de la publicación de la solicitud, contáis con 10 días naturales para que en el caso de que alguno de vosotros tengáis alguna razón para la no incorporación del aspirante, me lo comunique via email.
Si no existe ninguna objeción, a partir del día siguiente a la finalización del plazo, el nuevo/a socio/a recibirá un correo electrónico nuestro, confirmándole su admisión.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 13 de julio de 2009
FECHA FINAL DE PUBLICACIÓN: 23 de julio de 2009
miércoles, 8 de julio de 2009
BARBACOA EL PRÓXIMO 18 DE JULIO DE 2009
Queridos socios,
El proximo día 18 de julio, vamos a celebrar una reunión con el siguiente orden del día:
- Aprobación de gastos y estado de cuentas tras la edición de la Feria 2009.
- Tratamiento para los nuevos socios que quieran formar parte de nuestra asociación.
- Ruegos y preguntas (en este apartado se tratará todo lo que creáis oportuno para mejorar nuestra caseta y el plan de acción a seguir para solicitar dos módulos en la próxima edición)
La reunión se va a celebrar en la casa de campo de nuestros socios Mamen y Rafa. Tras la reunión, haremos una barbacoa para tener un rato de convivencia antes de que cada uno disfrute de sus merecidas vacaciones (los que ya esten, que no nos pongan los dientes largos a los demás). Por ello, ruego me confirméis cuánto antes, los que vais a asistir para saber lo que tenemos que comprar.Si os parece bien, esta convivencia la pagamos con el fondo de la caseta.
Quedamos el sábado 18 de Julio a las 20.30, en la rotonda nº 2, de la popularmente conocida como "Avenida del Colesterol". Desde ahí nos iremos todos a la casa de Mamen y Rafa, ya que es dificil dar las indicaciones oportunas para encontrar la dirección.
Ruego seáis puntuales, y me confirméis vuestra asistencia, para saber a cuántas personas tenemos que esperar ese día.
- Aprobación de gastos y estado de cuentas tras la edición de la Feria 2009.
- Tratamiento para los nuevos socios que quieran formar parte de nuestra asociación.
- Ruegos y preguntas (en este apartado se tratará todo lo que creáis oportuno para mejorar nuestra caseta y el plan de acción a seguir para solicitar dos módulos en la próxima edición)
La reunión se va a celebrar en la casa de campo de nuestros socios Mamen y Rafa. Tras la reunión, haremos una barbacoa para tener un rato de convivencia antes de que cada uno disfrute de sus merecidas vacaciones (los que ya esten, que no nos pongan los dientes largos a los demás). Por ello, ruego me confirméis cuánto antes, los que vais a asistir para saber lo que tenemos que comprar.Si os parece bien, esta convivencia la pagamos con el fondo de la caseta.
Quedamos el sábado 18 de Julio a las 20.30, en la rotonda nº 2, de la popularmente conocida como "Avenida del Colesterol". Desde ahí nos iremos todos a la casa de Mamen y Rafa, ya que es dificil dar las indicaciones oportunas para encontrar la dirección.
Ruego seáis puntuales, y me confirméis vuestra asistencia, para saber a cuántas personas tenemos que esperar ese día.
¡¡ NOS VEMOS PRONTO ¡¡
martes, 19 de mayo de 2009
7 días en la Gloria, (de viernes a viernes, pero 7)...por José Manuel Jordán
Sí, porque mi Feria empezó el viernes y si me apuráis hasta antes, cuando pasando por allí los días previos, veíamos como tomaba forma ese deseo renovado un año más de nuestra caseta, de nuestro sitito, aquél donde nos íbamos a encontrar, donde íbamos a charlar, a reír, a cantar y a bailar.
Y el viernes, nosotros, con la Feria patas arriba, allí, con los avíos para los primeros rebujitos, y anda que no cayeron pronto, compartiendo lo mejor que nuestra gastronomía doméstica nos podía ofrecer, muchas gracias a todos por ese viernes de pre-feria porque hicimos caseta, más caseta.
Y el sábado, de cena, de sorpresas, de no poder aguantar más y abrir la caseta y compartirla con todos los nuestros, cante, baile, risas y chocolate con churros a las 6 de la mañana, ¡qué maravilla!
Y el domingo, poquito pero bueno. ¡Qué pena que haya colegio el lunes! Porque el domingo del “alumbrao” es un día delicioso para estar en la Feria. Breve pero dos veces bueno.
Y el lunes, y el martes y el miércoles y el jueves, y el viernes; las comidas, ¡qué grandes, Luís, Ismael y Carmen! ¡qué arte más grande! Igualito que… Y después a recoger mesas, que hay que bailar, cantar, compartir, estar. Y la terracita, con mucha arena por cierto, pero qué sitio más agradable. Esas clases de bulerías tan bien aprovechadas, anda que no. Hasta hemos tenido paseo en coche de caballos, gracias a Rafalito chico, que no se “pue” aguantar. Y yo que he “bailao” con todas, creo, si me ha fallado alguna ya nos desquitaremos la Feria que viene porque ya el tiempo hay que contarlo no de año en año sino de Feria en Feria. Yo que ha habido días que he llegado a casa porque he llegado, sin comentarios, pero ahora, eso sí, a las 6 y media, en planta, como un Longines, y a las 8 dando clase, ahí estaba el tío (bueno algún día mi cuerpo y mi cerebro andaban un poquito desincronizados, las cosas del rebujito, porque nos hemos bebido unas cuantas jarras, ¿no?)Ahí acabó mi gloria porque tuvo que acabar, no hubo más remedio, lo mismo la Feria que viene puede que sean 8 ó 9 días en ese cielo, ¿quién sabe? En fin, muchas gracias a todos por hacer posible esta caseta, sin duda, la mejor de toda esta feria y de las muchas glorias que nos quedan por compartir.
Y el viernes, nosotros, con la Feria patas arriba, allí, con los avíos para los primeros rebujitos, y anda que no cayeron pronto, compartiendo lo mejor que nuestra gastronomía doméstica nos podía ofrecer, muchas gracias a todos por ese viernes de pre-feria porque hicimos caseta, más caseta.
Y el sábado, de cena, de sorpresas, de no poder aguantar más y abrir la caseta y compartirla con todos los nuestros, cante, baile, risas y chocolate con churros a las 6 de la mañana, ¡qué maravilla!
Y el domingo, poquito pero bueno. ¡Qué pena que haya colegio el lunes! Porque el domingo del “alumbrao” es un día delicioso para estar en la Feria. Breve pero dos veces bueno.
Y el lunes, y el martes y el miércoles y el jueves, y el viernes; las comidas, ¡qué grandes, Luís, Ismael y Carmen! ¡qué arte más grande! Igualito que… Y después a recoger mesas, que hay que bailar, cantar, compartir, estar. Y la terracita, con mucha arena por cierto, pero qué sitio más agradable. Esas clases de bulerías tan bien aprovechadas, anda que no. Hasta hemos tenido paseo en coche de caballos, gracias a Rafalito chico, que no se “pue” aguantar. Y yo que he “bailao” con todas, creo, si me ha fallado alguna ya nos desquitaremos la Feria que viene porque ya el tiempo hay que contarlo no de año en año sino de Feria en Feria. Yo que ha habido días que he llegado a casa porque he llegado, sin comentarios, pero ahora, eso sí, a las 6 y media, en planta, como un Longines, y a las 8 dando clase, ahí estaba el tío (bueno algún día mi cuerpo y mi cerebro andaban un poquito desincronizados, las cosas del rebujito, porque nos hemos bebido unas cuantas jarras, ¿no?)Ahí acabó mi gloria porque tuvo que acabar, no hubo más remedio, lo mismo la Feria que viene puede que sean 8 ó 9 días en ese cielo, ¿quién sabe? En fin, muchas gracias a todos por hacer posible esta caseta, sin duda, la mejor de toda esta feria y de las muchas glorias que nos quedan por compartir.
domingo, 17 de mayo de 2009
Mi caseta.....por Bernardo Palomo
Cuando me imaginaba mi caseta; aquella ilusión que se fue gestando entre risas, bromas, copas – muchas copas – y el deseo de que algún día se haría realidad; nunca pensé que me encontraría con gente como vosotros. Soñé con un espacio… de Feria, pero jamás atisbé que fuera como el que hoy tenemos y, sobre todo, que tuviera a esa gente que la ha hecho posible. Alcancé a imaginar que habría gente cercana; gente con la que compartir ratos agradables, copas y… Feria. Pero nunca pensé que me encontraría con vosotros, con mis amigos. Porque vosotros sois, ya, mis grandes amigos de verdad: mucho más que mi familia; a está, la encuentro - o no -, la gozó – o no -, la veo – o no -; pero a vosotros os he tenido para todo y sé que para siempre. He sabido lo que erais y lo que podíais llegar a ser. He vivido una gran Feria; pero, sobre todo, os he vivido a vosotros; a todos; a los chicos y a los grandes; a los nietos y a los abuelos; a los sabios y a los sanos.
He vivido a mi Pili – ¡tan guapa, tan bella, tan grande, tan especial,…tan ella! A mi Pito, ¡capataz y tan capaz de todo…, también de echar una mano a las profundidades del alma! A José Miguel y a Patricia, contrastes de un mismo corazón; a los Asturias, a quienes su desbordado corazón no debe afectar la hoja de un calendario; a Manolo del Valle y a la prima buena de su prima; a José Manuel Reyes y a Chari, orto y ocaso de una misma luz; a Juan Carlos y a Monti, mucho más que buenos; a Rafa y a Mamen, padres de un ángel maravilloso; a José Ángel, que vino de Madrid sabiendo dar como nadie esas medias abelmontadas que te enreda las entretelas del alma; a Loles, que ha sabido brindar al sol el difícil toro de la vida; a José Manuel y a Marisina, ya, también nuestros hermanos; al otro Rafa y a Ana, a Juanlu y a Maleni, a Vicente y a Beatriz, Paco, a Maica,; a David y a Olga, a sus hermanos; a Iñigo… y, ¡cómo no, a mi Tita! a todos. Os he tenido a todos y os voy a llevar para siempre en lo más hondo de mis entrañas.
¡Que todos los días del año sigáis viviendo la mejor feria!
He vivido a mi Pili – ¡tan guapa, tan bella, tan grande, tan especial,…tan ella! A mi Pito, ¡capataz y tan capaz de todo…, también de echar una mano a las profundidades del alma! A José Miguel y a Patricia, contrastes de un mismo corazón; a los Asturias, a quienes su desbordado corazón no debe afectar la hoja de un calendario; a Manolo del Valle y a la prima buena de su prima; a José Manuel Reyes y a Chari, orto y ocaso de una misma luz; a Juan Carlos y a Monti, mucho más que buenos; a Rafa y a Mamen, padres de un ángel maravilloso; a José Ángel, que vino de Madrid sabiendo dar como nadie esas medias abelmontadas que te enreda las entretelas del alma; a Loles, que ha sabido brindar al sol el difícil toro de la vida; a José Manuel y a Marisina, ya, también nuestros hermanos; al otro Rafa y a Ana, a Juanlu y a Maleni, a Vicente y a Beatriz, Paco, a Maica,; a David y a Olga, a sus hermanos; a Iñigo… y, ¡cómo no, a mi Tita! a todos. Os he tenido a todos y os voy a llevar para siempre en lo más hondo de mis entrañas.
¡Que todos los días del año sigáis viviendo la mejor feria!
lunes, 23 de marzo de 2009
Bulerías... por José Ángel Fernández
Me gustaría compartir con todos vosotros, algo que ha llegado hoy a mi correo. Se trata de un trocito de alma, de mi querido amigo José Ángel, socio de nuestra caseta. Tenemos el placer de contar entre nosotros con artistas que hacen maravillas con el pincel, en esta ocasión, José Ángel lo hace con la pluma. Un beso para todos, y otro en especial para tí, José Ángel, amigo del alma.
La Presidenta.
B U L E R Í A S
Autor: JAFS
2009
Eso fui y muchas cosas más. Un niño que se prometía amaneceres con torres de sol. Y aunque el cielo viniera encapotado, seguía mirando hacia delante, hacia después, a renglón seguido.
Eso fui, ya menos niño, esperando la cita reveladora, el parto de las nuevas imágenes, las fechas que transcurren y se pierden, más bien se borran en lo que vendrá.
Luego la adolescencia convulsiva, burbuja de esperanzas, hiedra trepadora que quisiera alcanzar la cresta y aún no puede, viento que nos lleva desnudos desde el suelo y quien sabe hasta, y hacia dónde.
Aquélla mañana de Mayo, entre líneas, tildes, párrafos y textos de Mario Benedetti, en su libro “El Porvenir de mi Pasado”, hacía tiempo para coger el AVE, que me llevaría a Sevilla, donde ya en coche me iría a Jerez de la Frontera. Miré el reloj, aún me daba tiempo para tomar mi segundo café. Siempre había querido detenerme un poco en Jerez, lugar de paso en tantas ocasiones anteriores, y ahora probablemente un destino inesperado. Me llevaban asuntos profesionales, ó eso era lo que decía mi particular hoja de ruta oficial.
La estación de Atocha tenía el paisaje de siempre, entre golferío, gente de paso como yo, mirones, algún que otro carterista, vivos durmientes en los bancos, tempraneros turistas, algunos “sin techo”, y ejecutivos de empresa.
Durante la espera, recordé las llamadas de teléfono que tenía que hacer. Alguna imposible de olvidar. Mis hijas andaban de exámenes en la facultad, y además la noche anterior, apenas nos vimos unos minutos.
Alguien a mi lado, me anticipa por su conversación telefónica, que hace un día extraordinario en Jerez.
Sentía curiosidad y deseo por llegar.
Aproximadamente a las once y media de la mañana, entraba en Jerez. Acostumbro a llevar una pequeña libreta, en la que anoto cualquier cosa que necesite recordar, ó simplemente el detalle y dirección de un restaurante al que me prometo a mi mismo volver.
Observé como en una pared blanca, alguien había escrito algo que me sorprendió.
“Y dejaré flores secas en tu ventana, para que las remueva el aire, para que te llegue y bese su olor a canela, y para que bailen al viento unas bulerías, que escribiré para ti. Te Quiero, Sonrisa”
Me pellizcó aquél texto. Sentí de cerca cuánto acontecía en mi vida, aun más si cabe. Noté el contraste de la fría soledad con el calor apasionado de aquéllas palabras. No importa cuántos centímetros tiene la cornada, duele su hondura, la profundidad, ese espacio al que no llega el cirujano. Ese lugar que sólo es capaz de cicatrizar el tiempo.
Fueron días, semanas, meses, en los que no necesitaba grandes excusas para sentir el dolor, ni para poder ocultar la humedad de mis ojos.
El destino, ese movimiento de circunstancias, consecuencia de lo que hacemos y hacen los otros, quien sabe si los astros, quiso que una mañana sintiera su vientre desnudo cabalgando encima de mis hombros. Allí, en la playa de Bolonia, solos, la dije que esta tierra, de no existir habría que inventarla, ó de lo contrario la habría dibujado mi amigo Pepote, en su rincón de Sanlúcar de Barrameda.
Nos durmieron los besos. Quedamos abrazados para siempre, seguramente en un sueño del que no queríamos despertar.
He encontrado en esta tierra cuánto se puede soñar. Me he enamorado de sus imperfecciones, de su olor a caldo y puchero, del arte que tiene su gente hasta con la adversidad, de su talento, de su creatividad, de su saber sobreponerse, de sus playas cercanas, de cómo suenan sus palmas, de su cante, de su baile, de sus lágrimas, de sus besos.
Esta tierra huele a vida. Es agua fresca que despierta y propone tirar “palante”. Sutura las cornadas más difíciles, entretiene y calma el dolor, porque hasta llora diferente.
Esta tierra se adereza y hace grande, con gente como vosotros, ese grupo de los viernes por la noche, que os apremiáis en el aprendizaje de las Bulerías. Gente diversa, distinta, que ha encontrado una excusa para reir, para sobreponerse, para jalear los problemas y convertirlos en un motivo que baila.
Seguramente, os he encontrado a todos entre aquéllas palabras del cartel escrito en una pared blanca el primer día que pisé Jerez.
Seguramente, os soñé aquélla tarde en la playa de Bolonia.
Seguramente, os pintó mi amigo Pepote, el de Sanlúcar de Barrameda.
Seguramente, aquél vientre desnudo, aquéllos besos que me durmieron, me dieron la oportunidad de encontraros.
Seguramente, habéis puesto flores secas con olor a canela en mi ventana.
Seguramente, ahora entiendo porqué Manolo siente a “su Jerez” en el alma, y nada le parezca igual, ó como el Asturias se aplica en aprender Bulerías para la boda de su hijo. Valóralo tu, Pilar.
Seguramente, Isabel, además de hacer unas croquetas maravillosas, ella también, es maravillosa. Un encanto.
Seguramente, Maleni y Juanlu, son el lienzo “del quererse”, de la carcajada compartida y la sonrisa íntima.
Seguramente, mi José Miguel y mi Patricia, son agua fresquita “pa siempre”
Seguramente, Loles, la “americana de Utrera” , no se quedará sin probar mi tarta de galletas con chocolate y nata. Palabrita de honor, majareta.
Seguramente, Bernardo, Mercedes, Juan Carlos, María, David, Olga, José Manuel, Marisina, Rafael, Carmen, Isabel, Maika, Vicki, Mª Paz, Sandra, algunos como yo, meros espectadores de vuestros bailes, forman parte de esta sinfonía escrita desde la amistad, que entre todos habéis creado, y que con maestría dirige Rosi.
Seguramente, mi Pilar, y mi Pepe, son ya para siempre amigos del alma.
Seguramente, cuando el Xerez esté en primera, en buena medida se deba a las veces que en Chapín, Pepe, Manolo, José Miguel y yo, nos hemos “cagado en todas las putas de España”, cómo en ningún lugar del mundo puede decirse semejante cosa, sin insultar a nadie.
Para quien como yo, viene de un lugar del que apenas sentimos su pertenencia, Jerez, es una suerte de botella echada al mar llena de sueños, el regocijo a prueba, el quedarse con la boca abierta, lo viejo y lo nuevo, el llorar y reir diferente, el estallido y la calma, la voz de arena de su cante, el pellizco, la mejor faena de la Feria, el talento improvisado, ó la genialidad hecha inteligente disparate.
Dice Mario Vargas Llosa, que el Tiempo es una Actitud.
“Se ha suspendido el tiempo. Allí no envejeceremos ni moriremos. Eternamente gozaremos en esa media luz del crepúsculo que ya estupra la noche, alumbrados por la luna que nuestra embriaguez triplicó”
Me pregunto, si lo escribió en Jerez, vuestra bendita tierra, ó si se acercó un viernes por la noche a conoceros, a veros plantar cara a la vida, desde la dignidad, desde la sencillez que no oculta sus aun primeros pasos de baile, y a la que importa un carajo el error, porque no pertenece a ese grupo idiota y egocéntrico, tan sólo preocupado por la cáscara, el envoltorio del ser humano.
Que es Jerez, y vosotros, más que una actitud inteligente, viva, despierta, alegre y embriagadora, ante la vida?
Si algún día tengo que marcharme, no os sorprenda que no quiera despedirme. Me sentiré tan hecho polvo como lo estaba por aquéllas fechas en la estación de Atocha. Habré llenado, eso si, la memoria de buena gente, de viernes regados con Canasta, de risas, de cariño, de besos, de pinchitos de tortilla, y buen humor. Habré llenado mi memoria de JEREZ y BULERÍAS, y llevare para siempre en mi corazón, ese vientre suave, junto al que me dormí para soñaros en la Playa de Bolonia.
Un beso enorme a todos.
La Presidenta.
B U L E R Í A S
Autor: JAFS
2009
Eso fui y muchas cosas más. Un niño que se prometía amaneceres con torres de sol. Y aunque el cielo viniera encapotado, seguía mirando hacia delante, hacia después, a renglón seguido.
Eso fui, ya menos niño, esperando la cita reveladora, el parto de las nuevas imágenes, las fechas que transcurren y se pierden, más bien se borran en lo que vendrá.
Luego la adolescencia convulsiva, burbuja de esperanzas, hiedra trepadora que quisiera alcanzar la cresta y aún no puede, viento que nos lleva desnudos desde el suelo y quien sabe hasta, y hacia dónde.
Aquélla mañana de Mayo, entre líneas, tildes, párrafos y textos de Mario Benedetti, en su libro “El Porvenir de mi Pasado”, hacía tiempo para coger el AVE, que me llevaría a Sevilla, donde ya en coche me iría a Jerez de la Frontera. Miré el reloj, aún me daba tiempo para tomar mi segundo café. Siempre había querido detenerme un poco en Jerez, lugar de paso en tantas ocasiones anteriores, y ahora probablemente un destino inesperado. Me llevaban asuntos profesionales, ó eso era lo que decía mi particular hoja de ruta oficial.
La estación de Atocha tenía el paisaje de siempre, entre golferío, gente de paso como yo, mirones, algún que otro carterista, vivos durmientes en los bancos, tempraneros turistas, algunos “sin techo”, y ejecutivos de empresa.
Durante la espera, recordé las llamadas de teléfono que tenía que hacer. Alguna imposible de olvidar. Mis hijas andaban de exámenes en la facultad, y además la noche anterior, apenas nos vimos unos minutos.
Alguien a mi lado, me anticipa por su conversación telefónica, que hace un día extraordinario en Jerez.
Sentía curiosidad y deseo por llegar.
Aproximadamente a las once y media de la mañana, entraba en Jerez. Acostumbro a llevar una pequeña libreta, en la que anoto cualquier cosa que necesite recordar, ó simplemente el detalle y dirección de un restaurante al que me prometo a mi mismo volver.
Observé como en una pared blanca, alguien había escrito algo que me sorprendió.
“Y dejaré flores secas en tu ventana, para que las remueva el aire, para que te llegue y bese su olor a canela, y para que bailen al viento unas bulerías, que escribiré para ti. Te Quiero, Sonrisa”
Me pellizcó aquél texto. Sentí de cerca cuánto acontecía en mi vida, aun más si cabe. Noté el contraste de la fría soledad con el calor apasionado de aquéllas palabras. No importa cuántos centímetros tiene la cornada, duele su hondura, la profundidad, ese espacio al que no llega el cirujano. Ese lugar que sólo es capaz de cicatrizar el tiempo.
Fueron días, semanas, meses, en los que no necesitaba grandes excusas para sentir el dolor, ni para poder ocultar la humedad de mis ojos.
El destino, ese movimiento de circunstancias, consecuencia de lo que hacemos y hacen los otros, quien sabe si los astros, quiso que una mañana sintiera su vientre desnudo cabalgando encima de mis hombros. Allí, en la playa de Bolonia, solos, la dije que esta tierra, de no existir habría que inventarla, ó de lo contrario la habría dibujado mi amigo Pepote, en su rincón de Sanlúcar de Barrameda.
Nos durmieron los besos. Quedamos abrazados para siempre, seguramente en un sueño del que no queríamos despertar.
He encontrado en esta tierra cuánto se puede soñar. Me he enamorado de sus imperfecciones, de su olor a caldo y puchero, del arte que tiene su gente hasta con la adversidad, de su talento, de su creatividad, de su saber sobreponerse, de sus playas cercanas, de cómo suenan sus palmas, de su cante, de su baile, de sus lágrimas, de sus besos.
Esta tierra huele a vida. Es agua fresca que despierta y propone tirar “palante”. Sutura las cornadas más difíciles, entretiene y calma el dolor, porque hasta llora diferente.
Esta tierra se adereza y hace grande, con gente como vosotros, ese grupo de los viernes por la noche, que os apremiáis en el aprendizaje de las Bulerías. Gente diversa, distinta, que ha encontrado una excusa para reir, para sobreponerse, para jalear los problemas y convertirlos en un motivo que baila.
Seguramente, os he encontrado a todos entre aquéllas palabras del cartel escrito en una pared blanca el primer día que pisé Jerez.
Seguramente, os soñé aquélla tarde en la playa de Bolonia.
Seguramente, os pintó mi amigo Pepote, el de Sanlúcar de Barrameda.
Seguramente, aquél vientre desnudo, aquéllos besos que me durmieron, me dieron la oportunidad de encontraros.
Seguramente, habéis puesto flores secas con olor a canela en mi ventana.
Seguramente, ahora entiendo porqué Manolo siente a “su Jerez” en el alma, y nada le parezca igual, ó como el Asturias se aplica en aprender Bulerías para la boda de su hijo. Valóralo tu, Pilar.
Seguramente, Isabel, además de hacer unas croquetas maravillosas, ella también, es maravillosa. Un encanto.
Seguramente, Maleni y Juanlu, son el lienzo “del quererse”, de la carcajada compartida y la sonrisa íntima.
Seguramente, mi José Miguel y mi Patricia, son agua fresquita “pa siempre”
Seguramente, Loles, la “americana de Utrera” , no se quedará sin probar mi tarta de galletas con chocolate y nata. Palabrita de honor, majareta.
Seguramente, Bernardo, Mercedes, Juan Carlos, María, David, Olga, José Manuel, Marisina, Rafael, Carmen, Isabel, Maika, Vicki, Mª Paz, Sandra, algunos como yo, meros espectadores de vuestros bailes, forman parte de esta sinfonía escrita desde la amistad, que entre todos habéis creado, y que con maestría dirige Rosi.
Seguramente, mi Pilar, y mi Pepe, son ya para siempre amigos del alma.
Seguramente, cuando el Xerez esté en primera, en buena medida se deba a las veces que en Chapín, Pepe, Manolo, José Miguel y yo, nos hemos “cagado en todas las putas de España”, cómo en ningún lugar del mundo puede decirse semejante cosa, sin insultar a nadie.
Para quien como yo, viene de un lugar del que apenas sentimos su pertenencia, Jerez, es una suerte de botella echada al mar llena de sueños, el regocijo a prueba, el quedarse con la boca abierta, lo viejo y lo nuevo, el llorar y reir diferente, el estallido y la calma, la voz de arena de su cante, el pellizco, la mejor faena de la Feria, el talento improvisado, ó la genialidad hecha inteligente disparate.
Dice Mario Vargas Llosa, que el Tiempo es una Actitud.
“Se ha suspendido el tiempo. Allí no envejeceremos ni moriremos. Eternamente gozaremos en esa media luz del crepúsculo que ya estupra la noche, alumbrados por la luna que nuestra embriaguez triplicó”
Me pregunto, si lo escribió en Jerez, vuestra bendita tierra, ó si se acercó un viernes por la noche a conoceros, a veros plantar cara a la vida, desde la dignidad, desde la sencillez que no oculta sus aun primeros pasos de baile, y a la que importa un carajo el error, porque no pertenece a ese grupo idiota y egocéntrico, tan sólo preocupado por la cáscara, el envoltorio del ser humano.
Que es Jerez, y vosotros, más que una actitud inteligente, viva, despierta, alegre y embriagadora, ante la vida?
Si algún día tengo que marcharme, no os sorprenda que no quiera despedirme. Me sentiré tan hecho polvo como lo estaba por aquéllas fechas en la estación de Atocha. Habré llenado, eso si, la memoria de buena gente, de viernes regados con Canasta, de risas, de cariño, de besos, de pinchitos de tortilla, y buen humor. Habré llenado mi memoria de JEREZ y BULERÍAS, y llevare para siempre en mi corazón, ese vientre suave, junto al que me dormí para soñaros en la Playa de Bolonia.
Un beso enorme a todos.
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